Pero he aquí que el editor tenía otros tamaños en mente: un cuadrado, pequeño, sí, quizá un tanto más de lo pensado.
La ilustradora entró en pánico, por mucho que argumentó, fundamentó, alegó, discutió, la colección era una y su formato cuadrado.
Comenzó la ardua tarea de adaptar las ilustraciones a unas nuevas medidas. Con lo cual la ilustradora tuvo que hacer crecer los dibujos, agregar cosas, extenderlos y al final ganaron en detalle. Fue una labor ardua y desgastante, pero valió la pena.
Por ejemplo:

Por ello, la ilustradora merece una caja de bombones, un pase para seis masajes relajantes, un novio consentidor, unas vacaciones cerca del mar, un trabajo estable y bien remunerado, etc, etc, etc. Si algo de eso le toca a la escritora, pues también.
2 comments:
Después de leer este libro y de seguir de cerca su proceso, no tengo una impresión general que pueda acercarse a la experiencia interior tan profunda que desencadena.
Una meditación intensa, un descanso interior, una reconciliación con los errores futuros, un perdón infinito, unas enormes ganas de nadar, y nadar, y nadar.
Daniela y Gabriela nos desnudan a todos con SABIA VIDA SABIA ..... y lo increible es que no nos venden singun arropo, sino nuestra propia desnudez,la amorosa piel que nunca deja de regenerarse.
Gracias chicas,a vosotras y a vuestro libro (con independencia personal. No sé llenar este pequeño espacio con mi todo agradecimiento, disculpad mi torpeza. Os quiero.
Enhorabuena
esa era Maya Reyes, por cierto
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