Un ejemplo de los avances de la ilustradora:

Pero hablemos del prólogo. Una de las primeras personas en ver el proyecto de libro fue Cristina Stecca, psicoterapeuta excepcional y gran amiga de la ilustradora.
Ella hizo un primer esbozo de prólogo y fue quien dio con la frase definitoria del tema: La capitalización de la melancolía (¡gracias, Cristina!). Aunque al final no fue ella quien escribió el prólogo definitivo, sus opiniones fueron valiosísimas. Por ejemplo:

... vivir es emocionarse y emocionarse es vivir!
...En el intento de evitar la profundidad a que nos llevan la tristeza y la melancolía, retiramos nuestras raíces de la tierra negra y húmeda llena de nutrientes.
...Dejarnos absorber, movernos y emocionarnos por la oscura melodía de la melancolía, nos permite encontrarnos con la grandeza de Chopin y la marcha de Gandhi. Abrazar el gemido es conectarnos con la magia escondida en la herida de Frida Kahlo y los secretos de Santa Teresa de Avila.
... la tristeza y la melancolía nos abren la puerta al oscuro suelo fértil de lo que no puede darse en la superficie. Nos obligan a bajar la cabeza para escuchar el tambor incesante de la tierra que gime y reclama nuestra presencia y reverencia. Nos bendicen con semillas de sabiduría y con la posibilidad de la renovación. Nos limpian de las cubiertas que nos separan de nuestra verdadera fortaleza: la autenticidad del ser.
...Y es que cuando no luchamos contra la tristeza y la melancolía, éstas se dejan escuchar como dulces melodías, cálidos inviernos y refrescantes suspiros del alma que espera por nuestro retorno.
MÁS DEL PRÓLOGO:
Pero fue gracias a Maritza Montero, psicóloga social y madre de una de las autoras, que se pudo contactar al prologuista final, Pablo Fernández Christlieb, también psicólogo social de la Universidad Nacional Autónoma de México. Era difícil saber si estaría dispuesto a escribir el texto. ¿Le gustaría el proyecto? ¿Tendría el tiempo?
Correos electrónicos fueron y vinieron. Pablo no sólo aceptó escribirlo, sino que hizo un texto maravilloso que no podía ser más acertado.
A continuación un extracto:
El acontecimiento puede ser así: uno está en una librería, y mientras espera en la fila de la caja, o espera a que el marido, la mujer, los niños o cualquier otro acompañante digan que ya nos vamos, o espera a que pase la lluvia para irse, uno coge el libro, éste, ya sea por bonito, porque el título está raro, porque tiene una mano desocupada, por el pajarito con la tuerca en el pico que sale en la portada, porque está rápido de hojear y ya mero acaba de llover, y se pone a hojearlo, y ve el precio, y vuelve a hojearlo; y lo deja; y se va.
Pero el libro no lo deja a uno, y se le queda ahí en la memoria haciendo ruido como de lluvia, como de voz de niño y así, luego, al tercer día, regresa por él porque ya sabe el precio y porque había una frase estilo “nuestro destino es un acto de acrobacia” que se le quedó pegada o un rincón de dibujo que uno quisiera volver a ver, por ejemplo el de un charquito de agua donde uno creyó verse a sí mismo reflejado en la página nueve o diez, y ya a solas, como debe ser, lo compra, y por alguna razón no se lo enseña a nadie, porque hay algo en él que indica que hay que leerlo como a escondidas, como cuando uno se divierte con sus secretos, y comprobará mientras lo lea/vea que no hay que prestárselo más que a los que se les prestan los secretos.
2 comments:
Hola María Gabriela
De verdad te felicito,las felicito.
No tengo banda ancha y la estrecha que tengo está más estrecha que nunca.
Además de felicitarte por el libro, la empresa y ese adorable prólogo, quería hacerlo por tu mamá. Soy psicóloga clínica de la UCAB me gradyuén el el 85, vi varias Psicologías Social, y tu mamá era la "Gran Vaca Sagrada", creo que era lectura obligada en casi todos los temas.
Trataré de que me compren el libro en Madrid.
Se les ha ocurrido, ya que ambas sn venezolanas, traerlo y venirse para un bautizo por todo lo alto??
cuando puedas escríbeme y contesta estas preguntas
un abrazo orgulloso
Estimada M.G.L.,
Me gusto mucho lo de la cleopatra,cloro-sidra o cleop-sidra, no me arrecuerdo, en todo caso me parece que la palabra viene de otra parte, "clep" viene de ladron, como los cleptomanos y sidra de lo que beben ellos(los borrachos, no de los "Que vienen de otra parte"), entonces ese aparato es un utensilio para beber, lo que se asentaba, era o es la arenilla o mosto de la manzana y para divertirse, mientras esperaban, la volteaban para ver cuanto tardaban en traerles un nuevo trago. Te vemos delgada y reida, en cambio en este país del mono(pobres monos) todos estamos sufridos.
Te felicitamos y te enviamos besos y recuerdos,
Nancy y Nelson
¿donde compramos el libro antes de que cierren las fronteras y tengamos que ir en balza a Cuba a comprarlo.
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