Luego ya en la sede de la distribuidora toda concentración se fue al trabajo. Allí conocieron a los comerciales: Ana, Cristina y Diego. También al jefe de almacén, que es venezolano de Maracaibo. En fin, la reunión fue muy productiva y dinámica. Allí se discutieron entre otras cosas:
- Fuerzas y debilidades del libro.
- ¿Cómo pueden apoyar las autoras la venta?
- ¿Qué librerías estarían interesadas en el libro?
- ¿En qué materia sería mejor catalogarlo?
- Otras estrategias de promoción.
- Importancia del trabajo conjunto y la comunicación constante en las acciones promocionales entre autoras y comerciales.
Bueno y ya de regreso a Madrid, en el tren, la ilustradora diseñó el boceto para unas camisetas y con eso y un conocido refresco (ese que disuelve tornillos) que lograron arrancarle a otra máquina dispensadora en el andén, distrajeron el hambre por un rato. En Avenida de América se bajaron y corrieron a buscar un lugar rápido, barato y cercano donde comer. Fin de la aventura.
No comments:
Post a Comment