Pues nuestras autoras decidieron que una buena manera de apoyar la promoción del libro era conocer personalmente a los comerciales y ofrecerles información y apoyo sobre el libro. Así que el día más lluviosos de mayo se fueron a
Arganda del Rey. La escritora se quejó de tener hambre durante el viaje de ida. Una vez en la estación de
Poveda intentaron asaltar una máquina dispensadora de bebidas de
yogur y leche, pero todos los productos estaban agotados. No había ni un bar cerca, así que no les quedó más que esperar a que Francisco Martín, director comercial de
Ediculsa, las buscara en la salida de la estación.
Luego ya en la sede de la distribuidora toda concentración se fue al trabajo. Allí conocieron a los comerciales: Ana, Cristina y Diego. También al jefe de almacén, que es venezolano de
Maracaibo. En fin, la reunión fue muy productiva y dinámica. Allí se discutieron entre otras cosas:
- Fuerzas y debilidades del libro.
- ¿Cómo pueden apoyar las autoras la venta?
- ¿Qué librerías estarían interesadas en el libro?
- ¿En qué materia sería mejor catalogarlo?
- Otras estrategias de promoción.
- Importancia del trabajo conjunto y la comunicación constante en las acciones promocionales entre autoras y comerciales.
Muy buen ambiente hubo y mucha receptividad y apoyo. En verdad que para las autoras fue una visita interesante y enriquecedora. Algunas fotos:

Bueno y ya de regreso a Madrid, en el tren, la ilustradora diseñó el boceto para unas camisetas y con eso y un conocido
refresco (ese que disuelve tornillos) que lograron arrancarle a otra máquina dispensadora en el andén, distrajeron el hambre por un rato. En
Avenida de América se bajaron y corrieron a buscar un lugar rápido, barato y cercano donde comer. Fin de la aventura.